Presentación

Desde 1991 pertenecemos y convivimos en la Era Digital. Los nacidos a partir de esta fecha son usuarios permanentes de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) con una habilidad integrada. Observamos atónitos como niños pequeños manejan IPad, teléfonos móviles e incluso ordenadores sin apenas balbucear palabras. Son los llamados Nativos Digitales, caracterizándose por su fuerte atracción por la tecnología. Con las TICs satisfacen sus necesidades de entretenimiento, diversión, comunicación, información e incluso formación.

Estos nuevos usuarios enfocan sus actividades profesionales y personales absorbiendo rápidamente la información multimedia de imágenes y videos, consumen datos simultáneamente de múltiples fuentes e incluso esperan respuestas instantáneas. En este mundo totalmente hiperconectado se facilita la rapidez de procesamiento de ideas, que no solo nos permite consumir e informarnos, sino que también, nos hace ser Prosumidores. No solo consumimos, sino que producimos información para que otros consuman mejor. Son individuos inteligentes que basan muchas de sus decisiones cotidianas en la información que recopilan en las redes sociales.

A nivel psicológico, el nativo digital ha cimentado sus conceptos de espacio, tiempo, número, causalidad, identidad, memoria y mente a partir de los objetos digitales que le rodean, pertenecientes a un entorno ambiental altamente tecnificado. Incluso las investigaciones se centran en el efecto de los juegos electrónicos en algunas habilidades cognitivas.

Por otro lado, los que nos hemos adaptado a este mundo somos los llamados Inmigrantes Digitales. Somos fruto de un proceso de migración digital que supone un acercamiento hacia un entorno altamente tecnificado. Se trata de personas entre 35 y 55 años que han tenido que adaptarse a una sociedad cada vez más tecnificada.

Una de las diferencias más importantes entre nativos e inmigrantes es la forma que tenemos de compartir información. Los inmigrantes creen que el conocimiento de la información no compartida es poder, en contraposición, los nativos digitales comparten todo y distribuyen la información con toda naturalidad por su creencia de que la información debe ser colaborativa.

Por último, están todos aquellos que no quieren adaptarse a este mundo tecnológico que nos invade como una ola insalvable. Estos últimos no existen en el mundo digital.

Pero lejos de pensar que esta gran ola tecnológica se pueda apaciguar, los cambios en transporte, comunicaciones, finanzas y por supuesto, en la medicina van a un ritmo cada vez más acelerado.

Sin embargo, la revolución va mucho más allá por la conocida Convergencia Nano-Bio-Info-Cogno Tecnológica (NBIC), que modificará nuestras vidas y el mundo que habitamos. Según los expertos, este nuevo cambio de era se calcula aproximadamente para 2040

La Nanotecnología se encarga de estudiar la materia desde un nivel de resolución nanométrico, es decir, partículas no visibles para el ojo humano, entre 1 y 100 Nanómetros.  Esto permitirá soluciones a múltiples problemas que se enfrenta actualmente la humanidad, como los ambientales, energéticos, y por supuesto de salud (nanomedicina).

La Biotecnología es la utilización de la maquinaria biológica de otros seres vivos de forma que resulte beneficiosa para el ser humano. Los investigadores buscan formas de aprovecharla para generar alimentos más saludables, mejores medicamentos, materiales más resistentes y/o menos contaminantes, cultivos más productivos, fuentes de energía renovables e incluso sistemas para eliminar la contaminación.

La Infotecnología se define como el estudio, diseño, desarrollo, implementación, soporte o dirección de los sistemas de información computarizados, en particular de software de aplicación y hardware de computadoras. Las TICs han revolucionado nuestro mundo en la era digital.

La Cognotecnología se basa en el conocimiento de cómo nuestras mentes representan la información recibida en esta nueva digital. Los nativos digitales aprenden de forma distinta a los inmigrantes digitales. El llamado aprendizaje invisible, las redes sociales y las nuevas forma de comunicación hacen que nuestros cerebros deban ser entrenados para poder alcanzar metas de superación en los próximos años, vital para subirnos al tren tecnológico. Todo ello dentro de un proceso de “revolución optimista”.

La irrupción de las llamadas impresoras 3D, los nanorobots, la genómica humana, los futuros ciborgs humanos, las células solares, las células madres anticancerosas selectivas, órganos sintéticos clonados, medicina regenerativa, la biología sintética, las píldoras inteligentes, el cerebro computacional (Proyecto AVATAR 2045), la cirugía robótica, la medicina psicoconductual, estimulación directa transcraneal, etc…  van a revolucionar nuestras vidas y sobre todo la medicina.

Por eso, hemos decidido realizar este evento científico para que nos acerque a este mundo NBIC, donde los desafíos de la medicina del futuro pasan por una nueva “inmigración de los profesionales de la salud” hacia esta nueva era tecnológica.